Disfruta del orgasmo más largo de tu vida
Redacción angelguardian.mx | Exclusiva | 11 de Julio del 209 | 21:50


Por Sissí Merchánd

Primero debemos saber que este orgasmo largo y placentero, únicamente se logra con una disciplina oriental milenaria llamada “sexo tántrico”. Para todas aquellas parejas que la practican, el sexo tántrico es un rito, un deleite.

Es indispensable estar consciente que para practicar sexo tántrico es necesario olvidarse del sexo convencional, del rapidín, del pisa y corre, del mañanero; en fin, olvidar todas las pautas y conductas que se han practicando durante años y abrir la mente.

El sexo tántrico se basa en encuentros largos y relajados, sin prisas. Se honra al éxtasis y se busca un placer más prolongado a través del deleite de los goces sensuales. Soy Sissí Merchánd y esta vez te informo sobre el sexo tántrico, con el que disfrutas el orgasmo más largo de tu vida.


El tantra utiliza el sexo como puerta hacia la felicidad.

El tantra utiliza el sexo como puerta hacia la felicidad, y una vez que conocemos  esa realidad podemos ir más lejos. Utilizando el sexo tantra como puente hacia lo que los místicos orientales llaman el orgasmo cósmico.

Este orgasmo cósmico, es precisamente “El orgasmo más largo del mundo”. Para el tantra el sexo es el medio para lograr “El orgasmo cósmico”, pero nunca el fin. Si nos perdemos sólo en el sexo, también nos perderemos el final.


 Podemos lograr “El orgasmo cósmico”

El acto sexual que todos conocemos y el tántrico son distintos. El sexo puro, como lo conocemos los occidentales, es un desahogo; es como un estornudo, un buen estornudo. Descargas la energía; te descargas. Pero es instantáneo, no es creativo. Es bueno, terapéutico y te ayuda a relajarte, pero nada más.

El  sexo tántrico, va más allá, no busca el placer automático, se queda estático, la pareja fundida en ese momento, sin soltar energía, elevada en el cosmos de su universo interno, y una vez alcanzada esta fase los dos amantes pueden permanecer ahí sin necesidad de moverse. Se funden los dos sexos, el masculino y el femenino, el yin y el yang, y entran en una profunda relajación, olvidando cualquier tipo de ego y aprovechando esa energía revitalizadora. Este momento puede alargarse el tiempo que anhelemos, es similar a la fase de excitación, mientras más la alargamos, más la disfrutamos. 


La mujer no es un simple "recipiente sexual" sino una diosa que da y recibe energía.

Este orgasmo puede ser tan largo como cada pareja quiera, sólo consiste en detener la eyaculación. Se puede decir que en occidente estamos atrapados en un concepto de éxtasis ligado al orgasmo y, sobre todo, a la eyaculación, al orgasmo eyaculatorio.

Los tántrikas (practicantes del sexo tantra)  piensan que la eyaculación es una pérdida de energía y que con eyacular una vez al mes, el cuerpo, fisiológicamente, tiene bastante. En el tantra, la mujer no es un simple "recipiente sexual" sino una diosa que da y recibe energía.


La eyaculación es una pérdida de energía

El tantra es una disciplina llena de ritos. El sexo tantra recomienda crear nuestro propio rito, convertir el acto sexual en una ceremonia sensual rodeada de objetos que llenan nuestros sentidos. Encender velas blancas y perfumadas, colocar flores frescas, usar aceites aromáticos y relajantes para masajear a nuestra pareja, buscar música sensual, ruidos armoniosos como agua, canto de pájaros o sonidos de la naturaleza, apagar o desconectar cualquier aparato que pueda hacer sonidos desconcertantes interrumpiendo así nuestra ceremonia hacia el orgasmo más largo jamás vivido. 

  El tantra es una disciplina llena de ritos  

Dejar al pie de la cama frutas peladas y agua para los momentos de descanso, quitar el exceso de cojines, edredones o sábanas que puedan molestarnos, tirar al suelo aquello que estorbe, para aumentar el espacio donde moverse. Lo más importante es,  planear con anticipación nuestros encuentros, darnos un espacio, reservar por lo menos una o dos tardes completas al mes para disfrutar del sexo tantra.

Las velas, la fruta, y otros impulsores son ayudas, mas no son indispensables, lo indispensable es estar presente, con total conciencia y vivir el momento en forma muy compenetrada, armoniosa y deseada, un momento sólo de la pareja y de nadie más.
 

Planear con anticipación nuestros encuentros.

La respiración es primordial en el sexo tántrico. Siéntate con tu pareja,  el hombre sentado con las piernas abiertas, las rodillas lo más cerca del piso y los talones uno frente al otro. La mujer se sube en el hombre y lo “abraza” con sus piernas. Si tu cama es muy blanda, pueden hacer el ejercicio en el suelo, pongan un cojín, colchoneta, o algo similar. Comienza a respirar en forma pausada. Cuando uno exhala, él otro inhala; la idea es que él respire de tu aire y tú del suyo. Cierra los ojos y empieza a dejar tu mente limpia de pensamientos. Masajea a tu pareja lentamente. Explorando todo su cuerpo excepto pechos y genitales. Haz movimientos largos, circulares y busca el propio placer de hacer el masaje. Después de quince minutos cambien. Vuelvan a explorar su cuerpo detenidamente.


Para lograr el orgasmo tántrico, la pareja debe mostrarse dulce y tierna

Recostados uno junto al otro se miran a los ojos y se besan sin tocarse, deben seguir el ritmo de la respiración, más cerca; la pareja debe mirarse fijamente y besarse la piel; poco a poco y sin apresurarse van llegando a las zonas erógenas con suavidad y dulzura. Esto es el beso del deseo.

Las caricias siguientes te guiarán a la satisfacción de ambos. Si lo hacen poco a poco, disfrutando cada tacto, cada mirada, cada suspiro; si logran entrar juntos a la misma energía que los envuelve, energía sensual, sin pensar en la satisfacción sexual, lograrán juntos controlar la eyaculación y retrasar así el gran final, gozando de una larga gama de sensaciones, para vivir  el orgasmo más largo de tu vida”.


Mantener el orgasmo más largo de tu vida.

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